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Historia Futura 5.1 Primavera 2006
Querido Lector, Vivimos en una era de vastos descubrimientos internos y externos. Muchas
personas poseen, en diferentes grados, diversas habilidades para experimentar la vida más allá de nuestros sentidos conocidos. Tales posibilidades pueden ser
consideradas como naturales para ellos y extrañas para otros. Pero, sin importar qué tan extraordinarias les parezcan estas dotes naturales tanto a sus poseedores
como al mundo en general, también pueden convertirse en una desventaja a menos que el individuo conozca cómo trabajar en armonía con la vida y busque usar sus habilidades para el avance más grandioso de la humanidad.
La tecnología es inadecuada y las ciencias físicas pasan por alto o minimizan la importancia de estas habilidades latentes e intuitivas dentro de nosotros, lo que sólo paraliza el desarrollo de nuestra visión
espiritual en un mundo de separaciones fraccionarias y destructivas. A medida que entramos a un traslapo de espacio-tempo, en un cierto sentido poético, el velo, que para muchos cubre a la raza
humana, será levantado a medida que comenzamos a descubrir la vastedad de la vida así como órdenes superiores de inteligencia. Para muchos parecerá que vivimos en un mundo de confusión o
caos con enormes retos que deben enfrentarse a diario. Sin embargo, la vida sobre el planeta tierra se parece más a un laboratorio para la generación y regeneración de nuestro carácter humano donde
podemos construir el cuidadoso balance entre cuerpo, mente y espíritu, reformando la experiencia filtrada a través de nuestras emociones e intelecto.
Sin embargo, la verdadera naturaleza de la humanidad es la de un ser universal; nuestra individualidad no está dirigida hacia lo individual sino hacia lo colectivo y nuestra personalidad hacia lo
Divino. Desafortunadamente, intentamos obtener conocimiento a través del intelecto, yendo tan lejos como la edificación de la ‘Biblioteca Google’, nuestro intento moderno por construir la base de datos
más grande del mundo semejante a lo que fue conocido en el mundo antiguo como la Biblioteca de Alejandría. Hay una tendencia natural de la mente para elevarse basándose en la información fáctica y
no en la experiencia real, en la información técnica y no humanista o con entendimiento divino. En efecto, la capa intelectual de la Tierra se volverá mucho más densa, pero ¿eso elevará la conciencia de
la humanidad a lo que Pierre de Chardin llamó la ‘Noosfera’? Lograr la comprensión de una unidad significativa en todas las cosas es, al principio, muy difícil porque
requiere unidad de conciencia espiritual y que vayamos más allá de los sentidos normales y de las nuevas Torres de Babel para experimentar la Mente Suprema. Aquí debemos recordar que la
conciencia no es el resultado de la mente convenciendo al Ser; la conciencia es el resultado del Ser Universal que ha convencido a la mente. Cristo afirmó en Juan 14:28, que la conciencia más grandiosa
está personificada en el Padre cuando dijo: “El Padre es más grande que yo”. La verdadera Conciencia creativa descubre la cualidad de ser uno en colectividad y la Casa del Padre de Muchas
Moradas que es más grandiosa que nuestra mente que debe aprender a ver a través de muchos nacimientos y muertes diarias antes de darse cuenta de su inextricable vínculo con la Mente Suprema Divina.
— J.J. Hurtak, Ph.D., Ph.D.
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